Croquetas de remolacha y queso de cabra

Si queréis acertar con un plato ya sabéis que las croquetas son caballo ganador y si encima tienen un color rosa precioso mucho más. Vuestros invitados van a alucinar. Hoy os traigo una receta de croquetas de remolacha y queso de cabra ¡os van a encantar!

Además de ser rica en ácido fólico, vitaminas C y B, potasio y hierro, tiene un color increíble que quedará genial en todos tus platos.

croquetas de remolacha y queso de cabra

Ingredientes para nuestras croquetas de remolacha y queso de cabra:

  • 1 remolacha pequeña cocida.
  • 75 g de queso de cabra.
  • 1 trocito de cebolla picada.
  • 1/2 litro de leche.
  • 75 g de harina.
  • 50 g de mantequilla.
  • Sal.
  • 2 huevos.
  • Pan rallado.

Elaboración de las croquetas de remolacha y queso de cabra:

Para unas 15-18 croquetas (dependiendo siempre del tamaño).
1. Lo primero que haremos será rallar la remolacha y colocarla en un paño. La estrujamos bien para quitarle todo el agua que podamos. La remolacha es un 80% agua así que si no hacemos este paso previo nos va a quedar una bechamel aguada.

2. Después, tenemos que freír la cebolla picada con las hasta que esté tierna y la reservamos a un lado para hacer la bechamel.

3. Ponemos a calentar en un cazo la mantequilla hasta que se derrita y añadimos una pizca de sal y la harina. Le damos unas vueltas hasta que esté un pelín dorada.

4. Añadimos la leche y empezamos a remover hasta que no queden grumos y nos quede una crema espesa.

5.  Añadimos la remolacha rallada y escurrida y el queso de cabra y removemos muy bien hasta que esté todo perfectamente integrado y el queso derretido.

6. Cuando la masa ya no se quede pegada a la cazuela, será el indicador para saber que la masa está lista. Sacamos la masa y la ponemos en un plato llano para que se enfríe antes.

7. Cuando la masa esté fría, vamos cogiendo pequeñas bolitas y las vamos dando forma de croqueta, las pasamos por el huevo previamente batido y las empanamos una a una.

8. Freímos nuestras croquetas en aceite hasta que estén bien doraditas. A mi me gusta freírlas a fuego medio, así se quedan doradas y evitamos que se quemen.

¿Qué me decís? Seguro que ya estáis pensando en hacerlas 😉

 

Croquetas de espinacas y piñones

Últimamente he sentido una gran curiosidad por conocer la bechamel y sus secretos, cuál es la adecuada para cada plato, cómo sazonarla, y por supuesto, cómo queda mejor en las croquetas. Por eso, en esta receta de croquetas de espinacas y piñones he probado una nueva receta de bechamel diferente a la que solía hacer y la verdad que me ha encantado, se puede decir que vamos progresando en esto de la cocina :).

croquetas de espinacas y piñones
croquetas de espinacas y piñones

¿Qué ingredientes necesitamos para hacer las croquetas de espinacas y piñones?

  • 50 g de mantequilla.
  • 50 g de harina.
  • 400 ml de leche.
  • Un puñado de espinacas cortadas en tiras finas.
  • 2 cucharadas de piñones partidos por la mitad.
  • Sal.
  • Pimienta.
  • Nuez moscada.
  • 2 huevos.
  • Pan rallado.
  • Aceite para freír las croquetas.

Elaboración

  1. Rehogamos las espinacas y los piñones hasta que las espinacas estén blanditas y reservamos.
  2. En una cazuela derretimos la mantequilla a fuego lento y añadimos la harina hasta que esté bien incorporada a la mantequilla.
  3. Echamos la leche previamente calentada a nuestra masa anterior y removemos todo muy bien hasta que se vaya haciendo una masa homogénea y sin grumos.
  4. Aderezamos con sal, pimienta y nuez moscada al gusto e incorporamos las espinacas y los piñones. Removemos todo bien hasta que la bechamel no se pegue en la cazuela.
  5. Extendemos la masa de las croquetas en un plato llano para que se enfríe antes y la dejamos reposar a temperatura ambiente.
  6. Una vez se haya templado, comprobamos con un pedazo de masa que podemos moldearla con las manos. Si no es así, la dejamos reposar un poco más. Yo suelo dejarla un par de horas máximo.
  7. Cuando ya esté lista cogemos porciones con una cuchara y hacemos la forma de la croqueta, la bañamos en huevo batido y la pasamos por el pan rallado. Y así con el resto de la masa de las croquetas.
  8. Por último, freíamos las croquetas en aceite y las dejamos reposar en un plato con una servilleta. La servilleta se impregnará del aceite sobrante de la croqueta y eso que nos quitamos de grasa.

Y sólo os puedo decir que las disfrutéis mucho. Si queréis ver más opciones de croquetas un poco más curiosas os sugiero esta receta de croquetas de setas o esta otra de croquetas de calabaza y canela con nueces.

¡Gracias por leerme!