Chocolate caliente para San Valentín

Si aún no sabes qué preparar para un desayuno de San Valentín sorprende a tu pareja con este delicioso chocolate caliente.

Para 1 taza/vaso/jarra necesitaremos:

  • 4 onzas de chocolate para fundir.
  • 1 vaso de leche.
  • 1 cucharadita de azúcar moreno.
  • 1 puñado de nubes pequeñas.
  • Corazones de azúcar para espolvorear.

Lo primero que hacemos es cortar las 4 onzas de chocolate, echarlas dentro del vaso y añadir un poquito de leche hasta cubrirlas. Derretimos el chocolate junto a la leche a potencia baja en el microondas durante 40 segundos más o menos. Sacamos el vaso y removemos bien para derretir el chocolate del todo. Añadimos la cucharada de azúcar moreno y vamos añadiendo la leche poco a poco.

Metemos el chocolate caliente en el microondas un minuto más para que quede bien calentito y añadimos primero las nubes y luego los corazones ¡y  listo! Más fácil y sencillo imposible.

Pizza con forma de corazón para un San Valentín informal

Si os apetece tomaros esto de San Valentín como algo más informal o no tenéis mucho tiempo para preparar un menú de varios platos, os propongo hacer algo muy original: una pizza con forma de corazón. 

Bien, esto es más una idea que una receta como tal.  Cuando hago pizza, la verdad, que no mido mucho los ingredientes, pero intentaré explicároslo con todo el detalle que pueda.

Bien, empecemos por la masa. Necesitaremos:

  • Harina para pizza (la podéis encontrar en Mercadona, si no tenéis ninguno cerca también vale la harina normal).
  • Sal y especias (yo le hecho orégano, albahaca y a veces tomates secos bien picaditos).
  • 1 huevo.
  • 1 chorrito de leche.
  • Agua.
  • Aceite de oliva.

En un bol grande vertemos la harina para la pizza (para dos personas os recomiendo 300 – 400 g más o menos). Después añadimos la sal y las especias, le darán un toque aromático a la masa. Añadimos un chorrito de leche (como media taza) y el huevo. Mezclamos todo muy bien y vamos añadiendo agua muy poco a poco hasta que queda una masa homogénea y que no se pega mucho a las manos. Si se pega mucho, con añadir un poco más de harina vale.

Amasamos muy bien la masa y sobre un papel de horno vamos trabajando la masa con el rodillo y cortándola con un cuchillo hasta conseguir la forma de corazón que deseéis. Una vez la tengamos, tenemos que hacer pequeños agujeros a la masa con el tenedor (basta con pincharla ligeramente), hay que hacerlos por toooda la masa. Esto hará que la masa no suba cuando la horneemos.

La pintamos con un poco de aceite de oliva y la horneamos a 180ºC hasta que se dore un poco. La sacamos y vamos preparando el resto de ingredientes.

El tomate de la base se puede hacer de muchas formas: bien utilizas tomate triturado (una buena opción), frito (la opción que personalmente menos me gusta) o lo haces al natural… obviamente os voy a enseñar a hacer esta versión. Necesitaremos:

  • Tomates envasados al vacío.
  • Especias: orégano, albahaca, romero…. las que más os gusten.
  • 1/2 cebolla.

Lo primero de todo es batir los tomates envasados al vacío y retirar el exceso de agua que pueda tener. Luego pochamos la cebolla a fuego medio – bajo hasta que quede blandita y añadimos el tomate ya triturado. Le vamos dando vueltas y añadimos nuestras especias favoritas. Lo dejamos en el fuego a potencia baja.

En cuanto al queso, a mi me gusta rallar varios tipos: semicurado, tierno, un poquito de parmesano… pero aquí os lo dejo a vuestro gusto.

Y para hacer el topping he utilizado tomate en rodaja natural, lascas de parmesano y jamón de york. También me encanta la pizza de pepperoni, de anchoas y aceitunas, de varios quesos… en fin, aquí ya tenéis un sin fin de propuestas.

¡Espero que os guste!